El legado de una madre, el amor incondicional

Fuente: Notimex ®.
El legado de una madre, el amor incondicional.
Nuestra madre es la primera figura en nuestras vidas. Aunque pasemos por diferentes etapas, siempre estará allí para apoyarnos pase lo que pase y nos querrá de forma incondicional.
Nuestras madres son mujeres llenas de títulos, licenciadas en amor, enfermeras del alma capaces de curar las heridas con un beso, sanadoras del corazón y expertas en cariño. Ellas son nuestras niñeras, nuestras confesoras, nuestras maestras de vida, nuestras eternas acompañantes…
Sus enseñanzas brillan a través de sus ojos, unos ojos que nos han ofrecido el privilegio de ver cada día el reflejo de las batallas de la vida. Ellas saben a unos besos que siempre han sabido sellar con suavidad nuestros desvelos y preocupaciones.
Ellas son unas manos que se han pasado años forjando escudos para protegernos y unos brazos que son mucho más que el rincón en el que nos escondíamos de un mundo al que no queríamos rendir cuentas…
En definitiva, las madres son almas que siempre serán sinónimo de amor, de un amor más puro que nada en el mundo: el de una madre a sus hijos.
La verdad es que lo que se siente por una madre es algo que las palabras no alcanzan a describir. Podemos intentarlo, pero no seremos capaces de expresar todo lo que nos viene al corazón cuando pensamos en ellas, pues se nos desborda el alma al sentir un amor tan inmenso.