Lo que todos llevamos anudado en el corazón

Fuente: Notimex ®.
Lo que todos llevamos anudado en el corazón.
Todos los hijos llevan consigo a su madre, y viceversa. La relación que tengamos con nuestras madres formará una huella en nuestro interior que siempre permanecerá con nosotros, un legado emocional.
En condiciones normales, nuestra madre es la primera figura que nos ofrece una experiencia de cariño y de sustento. A través de ella comenzamos a comprender cómo funciona el mundo, nuestro yo y nuestras capacidades.
Así, de su mano conocimos la cara y la cruz de la vida, la alegría, el sosiego y la tranquilidad. De la misma forma, desde bebés aprendimos lo que era verdadera tristeza y angustia si ella se alejaba de nosotros o no nos prestaba la atención que demandábamos.
Gracias a ese vínculo hemos ido desarrollando nuestras emociones, nuestros sentimientos y nuestra capacidad de comprendernos. Por eso, y por darnos la vida, el legado de una madre es el más esencial de nuestra existencia.

“Nuestras células se dividieron y desarrollaron al ritmo de los latidos de su corazón; nuestra piel, nuestro pelo, corazón, pulmones y huesos fueron alimentados por su sangre, sangre que estaba llena de las sustancias neuroquímicas formadas como respuesta a sus pensamientos, creencias y emociones.
Si sentía miedo, ansiedad, nerviosismo, o se sentía muy desgraciada por el embarazo, nuestro cuerpo se enteró; si se sentía segura, feliz y satisfecha, también lo notamos” -Christiane Northrup-